Tranquilo, que tienes más de tres años
para fastidiarlo todo.
UTILIZAN MANO DE OBRA ESCLAVA
PARA BURLARSE DE SUS CLIENTES
Cuando recibimos una factura abusiva o deseamos dar de baja un teléfono móvil, o cualquier gestión ante la compañía telefónica, ahora Movistar, pensamos que lo lógico es llamar por teléfono para solucionar nuestro caso.
Pero nos equivocamos, aunque te instalan un teléfono fijo con una simple llamada, cuando se trata de una reclamación, ya es harina de otro costal. Tendremos que poner un “fax”, o escribir una carta al Apartado 151124, lo cual, además de suponer un retraso mínimo de 10 días en la solución, puede servir para que tu voz se pierda en las zahurdas de Plutón.
Cuando te “atienden” por teléfono, hecho deseable cuando tratas con una compañía de “eso”, la gestión casi nunca termina satisfactoriamente. Las personas al otro lado de la línea te hablan en un castellano no inteligible, nunca contestan a la pregunta que haces, y te sueltan su pintoresca perorata de modo imparable, supongo que aprendida de memoria, o leída en su pantalla de ordenador. Total, la gestión termina abruptamente por la dificultad de entendimiento, o ha de repetirse hasta diez o doce veces.
Si después de muchas consultas en “off”, la cosa sigue difícil, o amenazas con una baja fulminante de línea, entonces te pasan la comunicación con una persona que habla ya en español (castellano, catalán…) y el asunto suele terminar con buen entendimiento y una solución satisfactoria acompañada de todas las explicaciones necesarias.
¿Por qué Movistar-Telefónica emplea extranjeros en los servicios de atención a los que, tan pomposamente, denomina “comerciales”? ¿No hay personal al que se pueda entender correctamente, sin latiguillos extraños a nuestras lenguas, y sin que tenga que leerte una respuesta que no siempre se ajusta a lo preguntado?
Sospechando, sospecho que la “reina de los telefonillos” contrata ese personal para que aguanten las reclamaciones sin resolver nada, haciendo de barrera ante los clientes, que lo pagan todo pero no tienen derecho a nada. Y que callamos como muertos, en solidaridad con esas personas, y para no ofenderlas, a sabiendas de, seguramente, trabajan para la Telefónica por un triste SDM (sueldo de mierda).
ESTÁ DE ACTUALIDAD
POR SU DENODADO EMPEÑO
CONTRA LAS CELEBRACIONES
CONMEMORATIVAS DEL 15M
* “La ley es igual para todos”, diario “ABC”, 10/05/2012, sin comentarios.
* Entrevista en “El Gato Al Agua”, de Intereconomía, 24/04/2012, sin comentarios.
* Entrevista para “Intereconomía”, 24/04/2012, sin comentarios.
* Entrevista para “ABC”, 15/04/2012, sin comentarios.
* Entrevista para la revista “TIEMPO”, 03/04/2012, sin comentarios.
sin comentarios
POR LA DIGNIDAD DEL PERIODISMO
Y DE LOS PERIODISTAS
Los periodistas han salido a la calle sin distinciones, ante las amenazas y las coacciones de empresas y administraciones. También protestan por el intrusismo profesional que, cada vez, está más presente en los medios. Particularmente, las televisiones promueven las intervenciones de famosillos que se titulan ellos mismos como periodistas, y que intervienen con particular desfachatez en todos los “reality shows” de la pequeña pantalla. También el intrusismo se abre paso en Internet donde, ayudados por las técnicas de posicionamiento en buscadores, pretenden hacer leer masivamente sus “blogs” y “webs” con total falta de profesionalidad.
Los habitantes de Colmenarejo llenaron las listas y votaron expresando su opinión sobre el proyecto de la Comunidad de Madrid para privatizar la empresa Canal de Ysabel II que suministra el agua potable para la capital y pueblos de la zona.
Es claro que los ciudadanos no quieren que una empresa pública, que da un servicio imprescindible, y de calidad, pase en una importante proporción a depender de manos privadas. Los peligros que nos acechan tienen varios aspectos: subida del precio del agua al existir ánimo de lucro; riesgo para los puestos de trabajo; posibilidad de un descenso de la calidad del agua; deterioro del servicio público que se viene realizando a satisfacción; y finalmente, que los rendimientos económicos, hasta ahora con un retornamiento para beneficio de la población, pasarían a ser objeto de codicia empresarial y de reparto entre los nuevos capitalistas de la empresa.
Esta noticia nos refresca la memoria y vuelve a poner de actualidad la situación endémica en Colmenarejo con respecto a los toros.
¿Cómo puede ser que sólo el 8,5 % de los españoles vaya alguna vez a las corridas, y un ministerio de todos quiera dar más dinero para los toros?
Cavilando, cavilando, llegamos a la conclusión de que es una medida contra el paro, para una industria que no produce nada, y cuyos empleados, en su gran mayoría tienen unos salarios de mierda.
Pero, bueno, busquemos nuestro traje de alamares y caireles y a la cola del INEM, a ver si hay suerte.![]()
¡ Olé !