viernes, 27 de mayo de 2011

PEQUEÑECES - III

Presencia policial

plazadesierta

Ya nos han convencido de que, en Colmenarejo, hay Policía Local. Pero los vemos muy poco.Ya sabemos que no es aconsejable la regularidad por motivos de mayor eficacia.. Mas ni siquiera pasan de vez en cuando.
Una constante, comprobada en muchos pueblos, es la presencia de algún agente en la Plaza, todos los días prácticamente, y a casi todas horas. Este hecho da confianza, y se sabe donde encontrar un policía en cualquier momento.
¿Y que tiene Colmenarejo para ser diferente? Es un pueblo tranquilo. Perfecto. Para algo está el teléfono. Muy bien. Pero nos alegraría, nos daría sensación de mayor tranquilidad, nos sentiríamos un pueblo de categoría, si hubiera un agente en la Plaza de la Constitución.

lunes, 23 de mayo de 2011

PEQUEÑECES - I

Los plenos de nuestro

Ayuntamiento

Ya sé que alguno me reprochará de que me ocupo de pequeñeces  con tantos importantes asuntos que permanecen sin resolver. Pero le haré la observación de siempre: las grandes cosas dependen de cuestiones de procedimiento, de detalles “sin importancia”, hasta de un rasgo de caligrafía ilegible, que rompen la información, y por ende la comprensión del fondo del asunto.Gorila con micro

Un asunto muy importante: la información, la comunicación, la participación de los gobernados en la política municipal. Una pequeñez: el uso del sistema de sonido del salón de plenos del Ayuntamiento.

Dirán que me repito, y quizás influya un poco una cierta privación auditiva del que escribe que, de todos modos, no es invalidante. Pero nuestra alcaldesa saliente, y nuestros concejales, unos salientes y otros no, no tienen una idea completa de cómo se usa un micrófono y un sistema de megafonía. Salvo a los que mejor lo han hecho hasta ahora: Jerónimo Hernández y, a veces, Pedro González. Los demás han estado hablando para sus vecinos de mesa, sin considerar que los ciudadanos sentados en el espacio público tienen todo el derecho a escuchar claramente lo que se dice en el Pleno.

Otra. Cuando personas del público, o delegados de asociaciones, tengan que leer sus ruegos, o preguntas, se les debe ofrecer un micrófono en aras de una igualdad totalmente legítima.

Por lo menos, algo de momento no va a volver a suceder: que la alcaldesa, con toda su exquisita educación, hable tan bajito, y entre dientes, que no se la escuche y, por añadidura. aleje el micro cuando habla y se lo acerque cuando escucha. ¡Por favor! es que no hay nadie en el Ayuntamiento que enseñe a los ediles a usar sus herramientas.

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domingo, 15 de mayo de 2011

Una canción electoral

¿la imaginación

al poder?

Al poder municipal, se entiende. No vamos a criticar, como han hecho algunos, la vuelta al hallazgo de la música como elemento de entusiasmo para la campaña electoral. Sobre todo por la discreción, la sencillez y la buena forma musical del himno-canción que ha publicitado una agrupación de electores de Colmenarejo. Nos parece bien en todo, y les deseamos suerte.

Otro aspecto de la cuestión es el que nos hace estar condicionados por hechos anteriores… ¡Ay! aquel “habla, pueblo habla…” ¡Qué nostalgia, qué recuerdos de aquella democracia recién estrenada! Quisieramos volver a aquellos entusiasmos sin querellas, sin “gürtel”, sin Palma, sin Marbella, sin velódromo… ¿Es todavía posible?

lunes, 9 de mayo de 2011

Tu votas, tu pones el voto en la urna

CAMBIO IMPORTANTE EN LA MECÁNICA DEL VOTO

QUE MUCHOS CIUDADANOS IGNORAN

Urna La mujer del Cesar tiene que ser honrada, y tiene que aparentarlo. Hemos avanzado bastante en modales democráticos, vamos desplazando las martingalas dictatoriales y las imposiciones de clase que trataban a los ciudadanos como analfabetos que necesitan una tutela de los conocedores.

Referidas al acto electoral de la votación, las imágenes trasmitidas por las televisiones, únicas escuelas de ciudadanía al alcance de todos, están basadas en los tiempos de dictadura, y anteriores, y no reflejan lo estipulado por la ley. Muestran a los presidentes de mesa electoral introduciendo las papeletas en las urnas, en lugar del votante.

Desde el 28 de enero de 2011, tarde pero todavía a tiempo, la Ley vigente estipula que el votante introduce, por su propia mano, el sobre o sobres que contienen las papeletas. No las tiene que introducir el presidente de mesa.

No permitas que el derecho al voto sea mixtificado por el hecho de que tu papeleta la introduzca en la urna un presidente de mesa. Tu votas, tu pones el voto en la urna.

Fundamentos jurídicos, sin entrar en la discusión de que sean perfectibles, del momento del voto:

Ley Orgánica 2/2011, de 28 de enero, por la que se modifica la Ley Orgánica 5/1985 de 19 de junio, del Régimen Electoral General.

Artículo único. Modificación de la Ley Orgánica 5/1985...

§ Treinta. El apartado 3 del artículo 86 queda redactado del siguiente modo:

  1. Cada elector manifestará su nombre y apellidos al Presidente. Los Vocales e interventores comprobarán, por el examen de las listas del censo electoral o de las certificaciones aportadas, el derecho a votar del elector, así como su identidad, que se justificará conforme a lo dispuesto en el artículo anterior. Inmediatamente, el elector entregará por su propia mano al Presidente el sobre o sobres de votación cerrados. A continuación éste, sin ocultarlos ni un momento a la vista del público, dirá en voz alta el nombre del elector y, añadiendo Vota, entregará el sobre o sobres al elector quien los depositará en la urna o urnas.

Se recomienda tener a mano una copia del párrafo precedente, para instruir, si es necesario, a los componentes de la mesa electoral. Si no se obedece a los determinado por la ley, queda abierta la posibilidad de denuncia ante la Junta Electoral correspondiente.

domingo, 1 de mayo de 2011

LENGUAJE POLITICAMENTE CORRECTO

Confusión teñida de progresismo barato

Se aprovecha de la ignorancia

 

Desde hace algún tiempo, los pioneros de la demagogia feminista se han lanzado a sembrar la confusión gramatical entre sus oyentes y adeptos. Y no crean, no caen en el error solamente los oradores rabiosamente izquierdistas: por ejemplo, algunos socialistas se refieren a “compañeros y compañeras”; González Pons (PP) también distingue a sus oyentes por su género sexual; la ministra Aido habló de “miembros y miembras”; todos los sindicalistas discursean a “trabajadores y trabajadoras”.

Gramaticalmente, están todos equivocados, no están hablando en español (o castellano). Los géneros femenino y masculino, en las normas de la lengua, no tienen una relación directa con el sexo. Hay muchos sustantivos que carecen de sexo y, sin embargo, tienen su género masculino o femenino. Otros, necesitan anteponer un artículo para distinguir su género.

La lengua española (o castellana) tiene, por otra parte, la particularidad de que una palabra de género masculino se usa para referirse al conjunto, que incluye también lo femenino. Se salen de la corrección gramatical al separar los madrileños de las madrileñas, o los valencianos de las valencianas. Se vicia con malos ejemplos y malas prácticas el uso del lenguaje, algunos (o algunas) tan estrafalarios como el ya mencionado de “miembras”.

Escribió Avelino Alonso, director del Ateneo de La Calzada, que “toda esta confusión, teñida de progresismo barato, proviene de la penetración de la lengua inglesa en nuestra vida cotidiana” y que es “el sibilino avance del imperio, que se aprovecha de la ignorancia”.

 

Inspirado en el artículo “En defensa del género”, de Avelino Alonso, del Ateneo de la Calzada.

domingo, 17 de abril de 2011

Nada nuevo en España

DUELO A GARROTAZOS

gallospelea

De vez en cuando, lo leo, o alguien me lo recuerda: en Colmenarejo hubo una pelea de dos adolescentes,  que se convirtió en paliza para una de ellas. Y para que voy a entrar en detalles de unos hechos que todo el mundo conoce. Tampoco voy a analizar el suceso concreto en sus aspectos, morales, cívicos o educativos. Siempre me vienen a la cabeza otras cavilaciones. Me siento impulsado a pensar sobre unas situaciones demasiado frecuentes en nuestro pueblo. No me refiero, como pueblo, a Colmenarejo sino, en sentido lato, a todos los ciudadanos de todos nuestros pueblos y ciudades.

¿Qué sentido cainita se ha asentado tan firmemente entre nosotros? ¿A qué viene tanto odio sin sentido? Pregunto porque da la sensación de que todo el mundo se odia, ni siquiera se puede aguantar la respiración del vecino.

En la vida diaria, y no digamos en las relaciones políticas, parece que lo importante es tener el mayor número de enemigos. Cualquier diferencia de criterio puede estallar en una pelea. Las discusiones, las agresiones verbales, son tan frecuentes que llamamos la atención en cualquier lugar por el tono de nuestra voz, que se a ido educando con la pelea diaria. Una contrariedad banal nos pone en guardia, se dispara la adrenalina y vamos buscando a un culpable que tenga que pagarla. Y si lo encontramos, o lo imaginamos, ya se puede preparar…

Reflexiono ante la imagen del famoso cuadro de Goya, “Duelo a garrotazos”, otras veces ante una fotografía de una pelea de gallos. ¿Este pueblo ha sido siempre así? Quizás sí tenemos una fuerte tradición al respecto.

Se armó un gran revuelo ante una asignatura nueva, “educación para la ciudadanía”. Pero ni el desarrollo de la asignatura, ni el ejercicio del “sagrado” derecho de los padres a proporcionar, o no la mencionada educación, han conseguido muchos logros. Por otro lado, los maestros, tratados de “tú”, como compis guais, tampoco han caído en la cuenta y, además, han evitado intervenir en las peleas y actos de acoso entre alumnos.

Queda otro aspecto a considerar: la siembra de odio que supuso la guerra civil, y la dictadura, que superadas por el olvido, han dejado un poso muy espeso y profundo de odio, que se ha transmitido de abuelos a padres, hijos y nietos de un modo sutil e inadvertido. Si señor, existen las dos Españas, o las tres, pero todavía peor, existen cuarenta y seis millones de españoles que ni se quieren ni se respetan, uno por uno.

Cuestión de carácter.